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Breve
reseña Historica.
El
Horario de Verano y el cuidado de la energía
y del medio ambiente.
Horario
de verano y el medio ambiente.
Horario
de Verano y cambio tecnológico.
El
Horario de Verano y nuestra salud.
Países
que aplican el Horario de Verano.
Horario
de Verano.
Breve reseña Histórica.
La
primera referencia que se conoce a la posibilidad
de ganar horas de luz se encuentra en un ensayo
de Benjamín Franklin del año 1784.
Sin embargo, fue por primera vez en 1909 cuando
un parlamento, el británico, discutió
la posibilidad, finalmente aceptada en 1916,
de adoptar el horario de verano.
El Horario de verano (HV) es una medida que
consiste en adelantar el reloj una hora durante
la parte del año en la que se registra
mayor insolación, es decir, en el periodo
con mayor duración de luz solar, fenómeno
que se debe a la inclinación del eje
de la Tierra y su movimiento de traslación.
Así, en junio se presentan los días
más largos del año en el hemisferio
norte, y en diciembre en el hemisferio sur.
El principal objetivo del Horario de Verano
es hacer un uso racional de la luz solar durante
los meses de mayor insolación. Se obtiene
una reducción en el consumo de energía
eléctrica para iluminación, equivalente
a una hora de luz artificial por las noches,
lo cual tiene su mayor impacto en el sector
doméstico. La mayor luminosidad de las
tardes hace que pasemos más tiempo fuera
de casa, que prolonguemos las actividades al
aire libre y que, por tanto, retrasemos el consumo
doméstico de luz eléctrica.
La energía eléctrica no es un
recurso natural, sino una forma de energía
generada mediante costosos métodos. Las
plantas generadoras y las redes de transmisión
y distribución de electricidad requieren
grandes recursos no sólo para su instalación,
sino también para su operación
y mantenimiento.
- La
importancia de promover una cultura del cuidado
de la energía se debe a que:
La vida moderna ha incrementado nuestra dependencia
del consumo de energéticos, como gasolina,
gas y otros productos no renovables, para
la producción de energía eléctrica.
El desarrollo depende cada vez más
de estos productos.
Una cultura del cuidado de la energía
es una actitud de visión a futuro,
que se relaciona de manera muy estrecha con
el mundo que heredaremos a las próximas
generaciones.
Al
igual que en otros rubros, tales como el del
cuidado del agua y del medio ambiente, en
lo que corresponde al cuidado de la energía,
debemos evitar que esta no falte.
El Horario de Verano forma parte de un conjunto
de esfuerzos de gobierno y sociedad, orientados
a desarrollar una nueva cultura del ahorro
y uso eficiente de la energía en nuestro
país.

El
Horario de Verano y el cuidado de la energía
y del medio ambiente
¿Por qué darle importancia en
estos momentos a una cultura del cuidado de
la energía?
Al igual que en otros rubros, tales como el
cuidado del agua y del medio ambiente, en lo
que corresponde al cuidado de la energía,
debemos tomar una actitud previsora, para que
en un futuro cercano no sólo podamos
continuar cubriendo nuestras necesidades de
energía, sino para que ésta no
nos falte, porque se trata de un servicio indispensable
para la vida moderna, prácticamente en
cualquier campo de la actividad humana.
Por ello, es imprescindible tomar conciencia
hoy de la cultura del cuidado de la energía
como parte de nuestra vida diaria, e inculcarla
de ese modo a nuestros hijos. Una actitud de
cuidado de los recursos naturales en general
es un estilo de vida, y resulta especialmente
importante en aquellos bienes o servicios como
la energía eléctrica cuya producción
resulta costosa para la sociedad.
90% de la energía eléctrica que
consumimos en Cuba se obtiene mediante la quema
de combustibles, en las plantas termoeléctricas.
Dentro de esta cultura del cuidado de la energía,
acciones como el Horario de Verano contribuyen
a reducir las emisiones contaminantes a la atmósfera.
Esto permite disminuir el sobrecalentamiento
de la Tierra, porque al dejar de quemar combustibles
para generar energía eléctrica
se evita enviar a la atmósfera algunos
de los gases que provocan el llamado efecto
invernadero.
Por lo tanto, al reconocer objetivamente los
beneficios a los que todos accedemos con el
establecimiento del Horario de Verano, contribuimos
a crear y mantener una cultura de apoyo hacia
aquellas medidas que permiten hacer uso, con
eficiencia, eficacia, y sobre todo con responsabilidad,
de los recursos de todos los cubanos.

Horario
de verano y el medio ambiente.
El
principal objetivo del Horario de Verano es
hacer un uso racional de la luz solar durante
los meses de mayor insolación. Se obtiene
así, una reducción en el consumo
de energía eléctrica para la iluminación,
equivalente a una hora de luz artificial por
las noches, lo cual tiene su mayor impacto en
el sector doméstico.
Un aprovechamiento óptimo de la luz solar
permite reducir la demanda de electricidad.
De este modo, se necesitan menos combustibles
para hacer funcionar las centrales termoeléctricas
y la disminución de emisiones contaminantes
es sensible.
La
energía eléctrica no es un recurso
natural, sino una forma de energía generada
mediante costosos métodos. Las plantas
generadoras y las redes de transmisión
y distribución de electricidad requieren
grandes recursos no sólo para su instalación,
sino también para su operación
y mantenimiento.
Acciones como el Horario de Verano contribuyen
por tanto a reducir las emisiones contaminantes
a la atmósfera y a disminuir el consumo
de energía eléctrica. Esto permite
disminuir el sobrecalentamiento de la Tierra,
porque al dejar de quemar combustibles para
generar energía eléctrica se evita
enviar a la atmósfera algunos de los
gases que provocan el llamado efecto invernadero.

Horario
de Verano y Cambio Tecnológico
Introducción
El Horario de Verano es, estacionalmente, motivo
de debate, en particular sobre la validez de
su aplicación. Específicamente,
se argumenta, por un lado, que dicha medida
atenta contra costumbres ancestrales definidas
por la relación de la humanidad con el
Sol y, por otro lado y de manera más
general, que violenta la naturaleza humana.
Detrás de estos planteamientos se manifiesta,
al parecer, un desconocimiento de los procesos
de cambio que ha tenido la humanidad en poco
más de un siglo, particularmente en nuestra
relación con la luz (ya sea natural o
artificial) y la hora que marca el reloj.
En la argumentación que se hará
a continuación para defender la tesis
de que el Horario de Verano es uno de los muchos
ajustes que realizamos como sociedad para ubicarnos
mejor en una realidad cambiante, se manejarán
tres realidades fundamentales: (a) actualmente,
la organización social del tiempo está
determinada por la hora que marcan los relojes
y no por la posición del Sol sobre el
horizonte; (b) las doce del día ya no
representan, desde hace más de un siglo,
el mediodía solar; y (c) la mitad del
día ya no ocurre, en términos
de actividad humana, a las doce del día,
sino varias horas después.
Para definir estos tres puntos consideramos
adecuado referirnos a un número igual
de desarrollos tecnológicos que han influido
de manera determinante para estos cambios: el
reloj, la máquina de vapor y la luz eléctrica.
En esta perspectiva, se argumentará que
ha sido el cambio tecnológico, que ha
hecho posible que una variedad muy amplia de
comodidades lleguen a grandes sectores de la
población en el mundo, el que nos ha
llevado a modificar nuestras costumbres. Igualmente,
se referirá a que nuevas preocupaciones,
principalmente de carácter económico
y ambiental, han llevado a realizar otros ajustes
en esas costumbres.
El reloj
En el contexto de la presente argumentación,
lo primero que modifica la tecnología
es nuestra forma de establecer cada uno de los
momentos del día. En la antigüedad,
antes de la aparición de los relojes,
el tiempo se medía en función
de fenómenos que ocurrían en el
entorno físico. Anthony Giddens, quien
como sociólogo ha reflexionado sobre
la modernidad y sus consecuencias (1), nos refiere:
"
la
estimación del tiempo que configuraba
la base de la vida cotidiana, vinculaba siempre,
al menos para la mayoría de la población,
el tiempo con el espacio y era normalmente imprecisa
y variable. Nadie sabía la hora del día
sin hacer referencia a otros indicadores socio-espaciales:
el ´cuándo´ estaba casi universalmente
conectado al ´dónde´ o identificado
por los regulares acontecimientos naturales."
Vivir al ritmo que determinan las máquinas
que miden el tiempo no es nada nuevo. Nos dice
Alfred W. Crosby (2), analista de la influencia
de la cultura occidental en el mundo moderno:
"En
la Edad Media y en el Renacimiento la vida en
las ciudades seguía el ritmo que dictaban
las campanas: ´una ciudad sin campanas
es
como un ciego sin bastón´".
Las campanas fueron sustituidas por el reloj
en el Siglo XVII y el reloj de las ciudades
grandes y pequeñas se convirtió
en un elemento fundamental, como refiere, de
nuevo, Crosby:
"Todas
las ciudades grandes y muchas de las pequeñas
se impusieron tributos onerosos con el fin de
tener por lo menos un reloj, y hay que decir
que en su primer siglo los relojes eran enormes,
solían instalarse en torres y resultaban
muy caros. Puede ser que en toda la historia
de la tecnología antes del siglo XVII
ninguna máquina complicada se difundiera
tan rápidamente como el reloj."
Los relojes, inevitablemente, estaban calibrados
por la posición del Sol. En ese entonces
el mediodía era la mitad del día
solar, la mitad del camino del Sol sobre el
horizonte. En esos tiempos, pocos, acaso sólo
los observadores de las estrellas, alargaban
sus actividades productivas más allá
de unas horas de la noche.
(1)
Anthony Giddens, "Consecuencias de la Modernidad".
(2) Alfred W. Crosby, "La Medida de la
Realidad"
La máquina de vapor y la locomotora
La máquina de vapor, cuyo uso se comienza
a difundir hacia finales del siglo XVIII e inicios
del XIX, juega un papel importante en la modificación
de la relación de los seres humanos con
el tiempo. En particular, su aplicación
en el transporte terrestre, específicamente
en la locomotora, acelera radicalmente la velocidad
del movimiento de las personas y mercancías
(3) y lleva a romper la relación que
por varios siglos tuvo el tiempo medido con
el medio día solar. Estas máquinas
aceleran los intercambios, dan lugar a condiciones
para que aparezca el primer aparato de comunicación
a distancia (el telégrafo) y a la necesidad
de plantearse las ventajas de definir nuevas
reglas para establecer la hora que marcan los
relojes.
Fue precisamente, como resultado de la velocidad
de movimiento de los trenes, que se hizo necesario
establecer una hora que fuera común a
regiones relativamente amplias. En 1883, impulsados
por la necesidad de operar los sistemas con
el mínimo de contratiempos, los dueños
de las líneas de transporte ferroviario
de Estados Unidos determinaron, para definir
sus horarios, establecer la "hora estándar"
dividiendo al territorio de ese país
en cuatro zonas horarias. . O sea, quien quisiera
usar el tren tenía que estar en la estación
al mismo tiempo que la máquina.
En 1884, y como resultado de las necesidades
referidas arriba, se convoca en la ciudad de
Washington a los países del mundo a la
Conferencia Internacional sobre Meridianos.
En esta conferencia se firma un acuerdo, de
alcance internacional, en el que el mundo se
divide en 24 zonas para que, cada quince grados
de los 360° que totaliza la circunferencia
del globo terrestre, tenga una hora distinta
el mediodía marcado por el reloj (las
12 horas).
Es a partir de ese año que, para una
fracción importante de la humanidad,
las doce del día dejan de ser el momento
que marca la mitad del recorrido del sol sobre
el horizonte. Es decir que, salvo para los seres
humanos que viven sobre las 24 líneas
imaginarias del tiempo (o para aquéllos
que superan los cien años de edad), el
reloj nunca ha marcado el mediodía cuando
marca las doce del día.
(3)
En mayo de 1869, cuando se termina la línea
intercontinental a través de los Estados
Unidos, un viaje que tomaba cinco meses se reduce
a unos cuantos días (Del Vechi M., "Railroads
Accross America")
(4) Del Vechio M., "Railroads Accross America"
La luz eléctrica
De manera casi coincidente, en los mismos años
en los que se definen los husos horarios, aparece
una de las grandes invenciones de los tiempos
modernos: la lámpara incandescente. Inventada
por Thomas Alba Edison, esta lámpara
-que funciona con electricidad- se empieza a
comercializar en 1880 y se convierte en pocos
años en elemento fundamental para la
operación de las ciudades, ya que permite
actividades nocturnas a plenitud.
Es precisamente el desarrollo del dispositivo
que convierte electricidad en luz lo que impulsa
el desarrollo de la entonces incipiente industria
eléctrica. En Nueva York y París
aparecen, poco después de 1880, las primeras
plantas eléctricas para alimentar circuitos
de alumbrado exterior, de los comercios y de
las industrias. La actividad nocturna en las
ciudades adquiere nuevas dimensiones, la convivencia
social y económica se transforma, y las
costumbres en los hogares comienzan a modificarse.
El día deja de ser, para crecientes porciones
de la humanidad, el tiempo determinado por la
disponibilidad de la luz solar y se extiende
hacia la noche. Asimismo, los sistemas eléctricos,
antes determinados por una actividad industrial
que funcionaba prácticamente de día,
empiezan a tener cargas importantes por las
noches.
Los horarios estacionales
Es en la Primera Guerra Mundial, por necesidades
propias de las operaciones militares de conservar
energía, que se rompen las nuevas costumbres
y los relojes se mueven de acuerdo a las necesidades
particulares de la sociedad en un momento dado.
En este caso, la creciente importancia de la
iluminación como consumidora de energía
y la posibilidad de mover los relojes a partir
de las nuevas convenciones, coinciden para que
se considere aplicar lo que en inglés
se conoce como "período de ahorro
de luz de día" (5). La medida,
que consistió en mover la hora que marcan
los relojes, permitió alargar las tardes
en una o dos horas, evitando la necesidad de
utilizar energéticos para la iluminación
artificial.
(5) Daylight Saving Time.
La
energía eléctrica
El uso de la energía eléctrica
se generaliza en el mundo, pero es hasta el
final de la Segunda Guerra Mundial cuando se
presenta un extraordinario crecimiento económico
mundial, que tiene un despegue fuera de lo común.
Es en los años cincuenta cuando se generaliza
el uso del refrigerador y del aire acondicionado;
en los cincuenta aparece la televisión.
Como resultado, de 1958 a 1990 la generación
y uso de la electricidad crece más de
7 veces, impulsada siempre de manera principal
con el uso de petróleo.
La crisis petrolera de 1973
Este proceso de crecimiento encuentra, sin embargo,
sus límites. En 1973, un embargo petrolero
en el Medio Oriente limita la oferta de este
combustible fósil y pone sobre la mesa
de discusión el tema de la suficiencia
de las reservas petroleras. Como resultado de
esta crisis, el precio del petróleo aumenta
considerablemente y muchas economías
tienen que tomar medidas de ahorro de energía.
En particular, y por su efecto inmediato en
el consumo de energía para la generación
de electricidad, muchos países, principalmente
con economías en desarrollo, adoptan
el "período de ahorro de luz
de día" que países europeos
y Estados Unidos habían ya aplicado desde
principios del siglo.
Nuevas preocupaciones ambientales
Hacia principios de los noventa aparecen evidencias
claras de un desgaste ambiental a nivel planetario.
Investigaciones científicas correlacionan
modificaciones de concentraciones de gases de
efecto de invernadero en la atmósfera
terrestre con, entre otras actividades, la quema
de combustibles fósiles. Este incremento
en las concentraciones, según los expertos,
está ya dando lugar a que el clima del
planeta sufra modificaciones que alteran patrones
de fenómenos atmosféricos y oceánicos:
lluvias más intensas, sequías
más prolongadas, huracanes más
potentes. La modernidad implica ya más
que comodidades: implica también responsabilidades.
Conclusiones
En los últimos cien años se han
presentado, empujados por un avance tecnológico
acelerado, cambios muy radicales en costumbres
consideradas como tradicionales por los seres
humanos. Estos cambios, entre muchas otras cosas,
han alterado la manera en que nos relacionamos
con la luz natural. Hoy en día, la luz
artificial alarga nuestras actividades a lo
largo de la noche y la mitad del día
ha dejado de corresponder, como acontecía
hace más de un siglo, con las 12 horas
del reloj. Por otro lado, los combustibles fósiles
se han convertido en la base fundamental de
la operación de los sistemas energéticos,
los cuales se han vuelto indispensables para
la vida diaria. Sin embargo, estos combustibles,
además de ser finitos, al ser quemados
para convertirlos en formas de energía
útil contaminan nuestro medio ambiente,
poniéndolo en riesgo.
El Horario de Verano, entendido como una medida
que aprovecha el hecho de que los tiempos y
los momentos de nuestras costumbres sociales
están determinados por lo que marcan
los relojes; de que consumimos grandes cantidades
de energía para iluminar y extender el
día hacia a la noche; y de que necesitamos
reducir el impacto que el consumo de energía
tiene sobre el medio ambiente, es una medida
amable que tiene muchos aspectos positivos.
El Horario de Verano es, por lo tanto, uno de
los muchos ajustes que como humanidad realizamos
para ubicarnos mejor en una realidad cambiante.
Ni nada más ni nada menos.

El
Horario de Verano y nuestra salud.
El
Horario de Verano es una medida que nos acerca
a lo natural, es decir, a un ajuste normal de
nuestros organismos a los amaneceres cambiantes.
Eso no tiene ninguna repercusión negativa
sobre la salud de la población, ni aún
tratándose de niños o ancianos.
Diferentes estudios médicos han comprobado
que nuestro organismo tiene la capacidad de
adaptarse a los cambios de horario en un tiempo
máximo de 72 horas, o una semana en casos
de sensibilidad extrema. El Horario de Verano
no afecta la capacidad de aprendizaje o de concentración,
por lo que el nivel de aprovechamiento de los
niños en edad escolar no se ve afectado
por la aplicación de esta medida.
Como principal preocupación del efecto
que el Horario de Verano tiene en accidentes
automovilísticos se han realizado estudios
que reconocen una disminución de los
mismos.
De manera general, no existe ningún impacto
en la salud por el cambio de Horario de Verano.
El organismo humano funciona en forma adaptativa
siguiendo los llamados "ritmos circadianos",
los cuales son notablemente influenciados por
variaciones ambientales y climáticas.
Fisiológicamente lo más adecuado
para la salud y el rendimiento del ser humano
es acoplar de la mejor forma posible sus actividades
más importantes al ciclo natural luz
/ oscuridad.
Tomando en cuenta que el organismo humano hace
un ajuste diario de una hora en sus ritmos circadianos
para reducir de 25 a 24 horas sus ciclos hormonales
y de sueño/vigilia, el que una vez al
año se ajuste a una hora menos y otra
vez al año a una hora más no representa
alteración orgánica alguna sino
un mecanismo ocasional que induce un buen acoplamiento
fisiológico con las condiciones ambientales
generadas por las estaciones del año.
Aproximadamente uno o dos días después
del cambio de horario se vuelven a adaptar todos
los parámetros biológicos a los
nuevos horarios de sueño y vigilia sin
secuela alguna.
No se encontró evidencia de que el cambio
de Horario de Verano haya causado daños
significativos en la salud de la población.
Individuos y grupos pueden procesar el cambio
de horario en forma positiva, en el sentido
de utilizarlo como estímulo y oportunidad
para ejercitar sus funciones biológicas
y psico-emocionales para enfrentar realidades
cambiantes.
|
Países
que aplican el Horario de Verano.
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| |
Período
de aplicación (2004)
|
|
País
o territorio
|
Inicio
|
Término
|
|
Hemisferio
Norte
|
|
Albania
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Alemania
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Armenia
|
27-Mar
|
30-Oct
|
|
Austria
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Azerbaiján
|
27-Mar
|
30-Oct
|
|
Bahamas
|
04-Abr
|
31-Oct
|
|
Bielorrusia
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Bélgica
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Bulgaria
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Canadá
(except Saskatchewan)
|
04-Abr
|
31-Oct
|
|
Croacia
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Cuba
|
04-Abr
|
31-Oct
|
|
Chipre
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
República
Checa
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Dinamarca
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Dinamarca
- Islas Faroes
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Dinamarca
- Greenland
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Egipto
|
29-Abr
|
30-Sep
|
|
Estonia
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Finlandia
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Francia
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Gaza
Strip
|
15-Abr
|
14-Oct
|
|
Georgia
|
27-Mar
|
30-Oct
|
|
Grecia
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Hungría
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Irán
|
20-Mar
|
20-Sep
|
|
Irak
|
01-Abr
|
01-Oct
|
|
Irlanda
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Israel
|
06-Apr
|
21-Sep
|
|
Italia
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Jordán
|
24-Mar
|
21-Oct
|
|
Kazajstán
|
27-Mar
|
30-Oct
|
|
Kyrgyzstán
|
27-Mar
|
30-Oct
|
|
Latvia
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Líbano
|
27-Mar
|
30-Oct
|
|
Lituania
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Luxemburgo
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Macedonia
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
México
|
04-Abr
|
31-Oct
|
|
Moldova
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Mongolia
|
27-Mar
|
30-Oct
|
|
Montenegro
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Holanda
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Noruega
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Pakistán
|
Discontinuo
|
|
Polonia
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Portugal
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Portugal
- Madeira
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Portugal-
Azores
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Rumania
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Rusia
|
27-Mar
|
30-Oct
|
|
Serbia
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
República
Eslava
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Eslovenia
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
España
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
España
- Islas Canarias
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Suecia
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Suiza
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Siria
|
31-Mar
|
30-Sep
|
|
Turquía
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
U.K.
- Bermuda
|
04-Abr
|
31-Oct
|
|
U.K.
- Gibraltar
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
U.K.
- Inglaterra
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
U.K.
- Irlanda del Norte
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
U.K.
- Escocia
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
U.K.
- Gales
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Ucrania
|
28-Mar
|
31-Oct
|
|
Estados
Unidos (excepto Hawaii, Arizona y parte
de Indiana)
|
04-Abr
|
31-Oct
|
|
Hemisferio
Sur
|
|
Australia
- Lord Howe Island
|
25-Oct
|
27-Mar
|
|
Australia
- New South Wales
|
25-Oct
|
27-Mar
|
|
Australia
- South Australia
|
25-Oct
|
27-Mar
|
|
Australia
- Tasmania
|
05-Oct
|
27-Mar
|
|
Australia
- Victoria
|
25-Oct
|
27-Mar
|
|
Brasil
(parte)
|
19-Oct
|
15-Feb
|
|
Chile
|
12-Oct
|
14-Mar
|
|
Chile-
Easter Island
|
12-Oct
|
14-Mar
|
|
Namibia
|
07-Sep
|
04-Abr
|
|
Nueva
Zelanda
|
04-Oct
|
20-Mar
|
|
Nueva
Zelanda - Isla Chatham
|
04-Oct
|
20-Mar
|
|
Paraguay
|
07-Sep
|
04-Abr
|
|
Tonga
|
Discontinuo
|
|
U.K.
- Islas Falkland
|
07-Sep
|
18-Abr
|
|
|